jueves, 17 de octubre de 2013

Habitación 101


Ayudar a la persona con discapacidad intelectual a mejorar sus habilidades requiere enseñarle de manera explícita aspectos que los demás aprendemos de manera “natural”. En el caso del autoconocimiento (quién soy, qué me gusta, qué cualidades tengo, qué no me gusta, cuáles son mis actividades favoritas, etc.), además de aprovechar momentos y dinámicas de la vida diaria, se pueden llevar a cabo sesiones específicas, como la siguiente, centradas en estos elementos. 

Actividad Habitación 101

Objetivos
  1. Que la persona con discapacidad adquiera conciencia de aquellas cosas que no le gustan.
  2. Obtener información sobre acontecimientos, situaciones o momentos significativos en la vida de la persona con discapacidad.
  3. Identificar experiencias comunes al grupo que sirvan para plantear objetivos de trabajo futuro o metas significativas para todos ellos. 
Procedimiento
"Quiero que conozcáis la habitación 101. Es una habitación muy curiosa, casi mágica. Todo lo que uno mete en esta habitación, automáticamente, desaparece de este mundo. Podemos llevar a la habitación 101 todo lo que queramos. Recordad que, si entra en la habitación 101, nunca saldrá. Por eso, podemos meter aquellas cosas que no nos gustan, que nos dan miedo, que nos dan asco, que nos hacen sentir mal (enfadados, tristes, nerviosos…). Podemos deshacernos de todo lo que queramos pero hay que pensarlo bien porque son cosas que nunca más volveremos a ver. Podéis llevar a la habitación objetos, animales, situaciones, momentos que hayáis vivido, palabras, etc. Todo es posible. Pensad en cosas que no os gustan nada…"
Orientaciones
  • Pensar ejemplos que sean accesibles a las personas que conforman el grupo y mostrar qué cosas incluiría el facilitador en la Habitación 101. Por ejemplo, “meto los insultos, las películas de terror, todos los momentos en los que pasas vergüenza y te pones rojo…”.  
  • Presentar objetos o situaciones diversas al grupo para que los vayan clasificando (en vez de tener que generarlos ellos mismos…). A partir de los ejemplos dados, facilitar que aporten otros. 
  • Utilizar fotografías, pictogramas, dibujos, objetos reales, etc. Todo aquello que facilite la comprensión por parte de las personas con discapacidad. 
  • Colocar un gran panel (que simule la habitación 101) en la que ir pegando o escribiendo todas aquellas cosas de las que el grupo se desharía.  
  • Aprovechar para hablar acerca de los estados que nos provoca todo lo que vamos metiendo en la Habitación 101. Hay cosas que no nos gustan porque… nos dan miedo, nos ponen tristes, nos recuerdan cosas desagradables, nos hacen daño… 



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