Mostrando entradas con la etiqueta Madres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Madres. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de mayo de 2018

Sobre ellas: las Madres


Ellas dicen que no son madres coraje. Y que no quieren serlo. Y yo las entiendo, porque algunas no han(hemos) nacido para ser heroínas. En parte tienen razón, son madres normales (si es que eso existe) que cuidan, protegen, educan, acompañan y ven a sus hijos/as crecer. Pero también es verdad que hay algo de especial en ellas. Son iguales, y diferentes, a las demás Madres.

Viven las luces y las sombras de la maternidad a una intensidad que quizá el resto no alcancemos a comprender. La ternura ante la fragilidad. El miedo atroz al sufrimiento. La frustración de no saber cómo comunicarse. El orgullo de los logros conseguidos. La rabia ante el fracaso. La alegría desbordante ante la diversión.

Son Madres diversas. Madres que han aprendido a mirar al diferente, a comprender la vida desde otro punto de vista que ni siquiera habían imaginado. Madres que han incorporado en su vocabulario, a su pesar, conceptos como diagnóstico, informe psicopedagógico, atención temprana, adaptaciones curriculares. Madres que hablan, escriben, sobre la inclusión, sobre otro modo de hacer las cosas. Madres que defienden derechos. Madres que se enfadan ante la injusticia. Madres que lloran preguntándose por qué a ellas. Madres que se acompañan unas a otras en un intento de conseguir esa tribu de la que todo el mundo habla pero que, en su caso, es más reducida. Menos visible.

Madres que intentan hacer ver que la discapacidad, la diversidad, es solo una manera más de estar, de ser, de sentir... Madres que utilizan todas las estrategias posibles para conseguirlo: escriben, hacen fotos, pintan, enseñan… Madres que han olvidado que ellas antes tampoco entendían en qué consistía este mundo.  

Madres que, a veces hablan diferentes idiomas, pero que utilizan el mismo lenguaje. Madres que no se conocen pero son íntimas. Madres que comparten sueños y desvelos. Madres que miran a sus hijos y ven todo lo bueno que tienen pero que enfrentan día a día las esquivas miradas de los demás. Madres que nos enseñan y que no se esconden.

Dicen que no son Madres coraje. Quizás, en el fondo, sí lo sean. Puede que ellas no lo sepan, pero son Madres que –forzadas por la vida- están cambiando el mundo. Y no solo el de sus hijos/as, si no el de muchos otros que vendrán.


Madres diversas. Diversas Madres. No os rindáis.

A propósito del día de la Madre
Mayo, 2018 








*Todas las obras son de la pintora Mary Cassatt*

viernes, 11 de marzo de 2016

El sexo débil, nos llaman...

Con motivo del 8 de marzo de 2016, Día Internacional de la Mujer

El post de hoy es un poco diferente. No está basado en ninguna evidencia científica ni teoría sino simplemente en experiencias concretas, personales, que no tienen por qué parecerse a las del resto. Por eso, nada de lo que hoy escribo es extensible ni pretende convertirse en una norma general.

Quería hablar de las mujeres. De historias de mujeres y discapacidad.

Soy psicopedagoga. Durante la carrera, mis clases estaban formadas casi exclusivamente por chicas. Dos compañeros varones, tuve. Eran, y se sentían, en clara minoría. La educación y el cuidado de los demás parecían “cosa de chicas”…

Hice un doctorado en educación. Mis compañeras, nuevamente, mujeres. Mi directora de tesis, mujer. Las profesionales que colaboraron en mi investigación, trabajadoras de centros de educación especial y asociaciones, mujeres. Conté con una muestra para mi estudio de 200 personas. Un 80% mujeres, madres de personas con discapacidad intelectual. De esos 200 participantes, 50 accedieron a mantener una entrevista en profundidad. ¿Adivináis? 47 fueron mujeres.

Cuando voy a charlas, congresos, cursos de formación o seminarios sobre educación y discapacidad, con frecuencia las salas están mayoritariamente llenas de mujeres: profesionales, investigadoras, profesoras de universidad, maestras de colegios, pedagogas, terapeutas, madres. Con frecuencia también, las conferencias plenarias las imparten hombres.

Trabajé en una asociación para personas con discapacidad intelectual y he sido voluntaria durante un tiempo. Y sí, había hombres… Pero seguían siendo pocos y siempre eran bienvenidos: Tienen más fuerza, nos viene bien la visión de un hombre, empatiza más con los alumnos, nos ayuda con los chicos y los cambios, los baños, etc. 

Tengo la suerte de haber conocido por las redes sociales a multitud de gente comprometida con la discapacidad, con la que comparto experiencias y vivencias. Muchas son mujeres. Profesionales o madres de personas con discapacidad. Mujeres, mujeres y mujeres. Mujeres que comparten su historia, que hacen fotos, que publican materiales, que enseñan a los demás, que pelean y se rebelan contra las injusticias, que se apoyan unas a otras, que están orgullosas de sus hijos y que viven la diversidad (sus sombras y sus luces) con intensidad.

Casualidades de la vida, tengo una tía con discapacidad intelectual. Casualidades de la vida, tiene 3 hermanas. Paradójicamente, mi abuelo suspiraba por tener un hijo varón.

Gracias, mujeres. Dejo constancia de vuestra (nuestra) gran labor.

Nosotras también somos historia.


Fotografía: SALVADOR ARELLANO